Cuando Google anunció que iba a comenzar a digitalizar todos los libros editados en el mundo para crear una gran biblioteca digital, las editoriales se llevaron las manos a la cabeza temiendo que el buscador tomaría el control de todos los libros para ofrecerlos gratis en Internet. Además del enfrentamiento con los editores por los derechos de autor, también tuvo que dar explicaciones a los gobiernos europeos, que temían que Google utilizase su posición dominante para imponer al mundo los
Hoy leyendo El País me he enterado de que la candidata a vicepresidenta por el Partido Republicano de los Estados Unidos, Sarah Palin, quiso censurar una serie de libros que le parecían ofensivos, de la biblioteca pública de sus ciudad (Wasilla), cuando era alcaldesa de ésta (1996). La bibliotecaria Mary Ellen Emmons se negó rotundamente a cualquier tipo de censura y fué despedida meses más tarde.
Me han mandado esta imagen al correo y me ha parecido muy curiosa. Es de una librería en Venecia, en la que por lo que parece, hartos de no vender, han decidido cambiar el plan de marketing y ahora, venden los libros como si de chorizos se tratase, al peso. No lo veo una mala iniciativa, sobre todo para los amantes de la lectura, puede que encuentren algo que les guste y se lo lleven a casa por unos cuantos euros.
El imperio digital es un libro escrito por Leandro Zanoni, para entender las nuevas tecnologias, web 2.0 redes sociales y demás, su descarga es gratuita.
Madrid, 31 ago (EFE).- Los editores de libros de texto niegan que efectúen pequeños cambios en los manuales escolares todos los años, lo que obligaría a comprarlos de nuevo, sin poder ser reutilizados por los hermanos, como denuncia la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN). Pequeñas modificaciones de fotos, dibujos, estructura y orden del temario o cambio de editorial por parte del centro educativo son los “abusos” de los que se quejan algunas familias, según asegura la FEFN e
Todos los años por estas fechas, y ante la falta de noticias reseñables, los medios se ceban en dos principalmente. A saber: el estrés post vacacional y el coste de la vuelta al cole. Aunque suenen a recurrentes, que lo son, uno de ellos tiene una cierta enjundia por las implicaciones económicas y sociales que tiene. Nos referimos, obviamente, a los libros de texto escolares que hay que comprar por orden de no se sabe bien quien.